Shiatsu para Embarazada

¿Conoces algún momento más mágico que el de dar a luz? ¿Conoces algo más importante en esta existencia que regalar la vida a otro ser?

 

Gracias a la terapia shiatsu, en el Centro Indigo, haremos que ese periodo único en tu vida y la de tu bebé sea lo más pleno y feliz. El shiatsu es uno de los pocos masajes que se pueden recibir durante el embarazo porque sus toques no son invasivos y respetan el vínculo tan especial que existe entre la madre y esta nueva vida que está gestionándose en su interior durante 9 meses. Recibir shiatsu durante el embarazo es una excelente manera de llegar al parto en un buen estado de salud y de llevar este periodo con el mayor bienestar posible. Aplicar shiatsu con regularidad durante la gestación puede contrarrestar los dolores de espalda, ciática, estreñimiento, mala circulación, etc.

Un buen tratamiento de shiatsu para embarazadas tendrá en cuenta lo siguiente:

–          Respeto y calidez en el tratamiento

–          Equilibrar las zonas que se suelen cargar más (lumbares, cervicales, piernas,…)

–        Nutrir sangre y tonificar riñón, para proporcionar un aporte máximo de nutrientes al feto que se está formando, tanto orgánicos como energéticos. Energía original del feto (= riñón).

–          Tonificar bazo y liberar humedad del cuerpo

En un masaje para embarazadas, es importante saber que existen zonas más sensibles y puntos que se recomiendan no tocar, a no ser que haya alguna disfunción en el desarrollo de la gestación y la queramos estabilizar. Como el shiatsu se basa en la Medicina Tradicional China, existen puntos que de ningún modo podremos presionar.

Durante el embarazo, la mujer va a conocer muchos cambios en su cuerpo. Estos cambios se producen según un programa ya incorporado en la mujer y responden a estímulos hormonales que saben exactamente qué hacer y en qué momento. Por esta razón, no es conveniente interferir mucho en el proceso natural ya conocido por tu cuerpo. Lo único que hará el terapeuta es ayudar a que todos estos procesos naturales se den sin ningún impedimento: relajarte, ayudarte a recuperar tu propio ritmo vital, a conectar con tu cuerpo con plena confianza en el proceso, permitir que los cambios no afecten tu postura y tu espalda, mantener tu cuerpo y tus caderas flexibles para que en el momento del parto, todo se desarrolle de la manera más natural como siempre se ha hecho en la historia de la humanidad.

 

Una mujer está regalando una vida. ¿Qué nos cuesta regalarle una pequeña atención? Un regalo de cariño y mimos intensivos, como se merece.