5 recomendaciones para las sanaciones energéticas

Posted by on abril 13, 2018 in Sin categoría | 0 comments

5 recomendaciones para las sanaciones energéticas

Ya no nos alivian las pastillas que estamos tomando; los análisis médicos no dan con ningún diagnóstico convincente o directamente sentimos que nuestro problema viene de un malestar más profundo y queremos averiguar sus causas más genuinas. Ha llegado el momento de buscar soluciones complementarias a la medicina tradicional.

Al subir la vibración en la tierra, las terapias energéticas están teniendo una tendencia en auge. Es el momento de tomar en cuenta algunos consejos a la hora de recibirlas. Para sacar un máximo de beneficios, se recomienda:

 

¡No vas a un entierro! Acude con ropa clara. La gente nos suele llegar vestida de negro de los pies a la cabeza. Recordaros que el color es vibración. Aparte, cada color se relaciona con centros específicos de energía. Si queremos recibir energía, es bueno saber que el negro actúa como una pantalla opaca que ni deja entrar la nueva, ni salir la vieja. Así que vestiros de preferencia con ropa clara y de tejidos naturales, incluidos los calcetines. 

Estas terapias necesitarán tu participación activa. Los sanadores no sanamos a nadie, es la persona la que se sana a sí misma. El trabajo principal tiene que ver con la toma de conciencia de los patrones que en primer lugar, crearon la enfermedad. Al terminar la terapia, incumbe al paciente tomar nota y cambiar paulatinamente las actitudes erróneas que le llevaron al desequilibrio. Somos los únicos responsables de nosotros mismos.

Toma un tiempo de descanso después de la terapia. Aunque este tipo de trabajo sea invisible (a los ojos), se puede comparar a una operación (a nivel astral). Los miasmas responsables de que lo físico no funcione correctamente no se ven, pero al disolverlos, el cuerpo tiene que volver a poner en marcha todos los mecanismos que estaban bloqueados, lo que requiere reposo. Aunque no se haya hecho ningún corte con bisturí, el cuerpo necesita un tiempo de recuperación, como en un post-operatorio.

Después de una terapia energética, pueden surgir emociones bloqueadas, o que nos negábamos a sentir, como rabia, miedos, malhumor,… o todo lo contrario, euforia, sensación de flotar, de pertenecer a un todo mayor. Sean las que sean, estas sensaciones se irán desvaneciendo. No te aferres a ninguna, todas pasarán. Deberás de tomártelas como señales para conocerte mejor, porque no puedes sentir nada que no sea tuyo. Vívelas sin apego. Las emociones son como el agua, puede que estas sesiones te las magnifiquen, pero al final, las tendrás que soltar y dejar fluir como son: estados pasajeros.

Los antiguos sabios de la India dicen que la naturaleza de la energía es “SAT-CHIT-ANANDA”. Es sabiduría (información), energía (movimiento) y gozo (felicidad). Por lo tanto, después de recibir una terapia energética, no es de extrañar que experimentemos cambios internos o sensaciones desconocidas que tendremos que asimilar. Se recomienda dejar asentar esta nueva información durante 21 días. Es mejor no tomar ninguna decisión importante con relación al trabajo, a la pareja, viajes lejanos, ventas repentinas, etc. El tiempo hará que las cosas se vayan definiendo por sí mismas. Recibiremos a su debido tiempo la claridad necesaria, recordándoos que lo que más cuesta a veces, pero lo que mejor funciona, es que estos cambios se produzcan en nuestro interior.

Espero que estos consejos te animen a probarlas. Te ayudarán en los momentos difíciles de tu crecimiento ya que engloban todo lo que somos: mente – cuerpo- espíritu. La salud surgirá cuando todas las partes de las cuales estamos formados se vuelvan coherentes entre sí y vibren en armonía. Así, se recupera la paz y la salud.