Masaje Localizado

jokerPuede que un día te apetezca que te mimen más de lo normal y que sientas que lo necesitas en una zona más en concreto, o que sientas que una parte de tu cuerpo está particularmente cargada. En este caso, podemos dedicar el masaje a esa zona en particular, dándole toda nuestra atención.

 

El Masaje Localizado se imparte por zonas: espalda, pies, piernas cansadas, mala circulación, cuello, hombros, nuca, cara, problemas en las articulaciones.

Cada parte de nuestro cuerpo tiene su propia historia. Cada parte de nuestro cuerpo representa algún aspecto particular en nuestra vida. Os voy a detallar a continuación lo que, en líneas generales, suele representar las diferentes partes del cuerpo:

 

 

 

 

Centro IndigoLa Espalda

La espalda está detrás de nosotros y por eso representa nuestro pasado, nuestros ancestros y  nuestras herencias familiares. Todo lo que vivimos sin haberlo aceptado completamente, consciente o inconscientemente, se irá acumulando en nuestra espalda. Dependiendo con qué emoción lo habremos vivido, se irá acumulando en diferentes zonas de la espalda. En la parte más alta entre los omóplatos, se almacenan sucesos que nos causaron tristeza. Más abajo, momentos de grandes preocupaciones. Bajando en el medio de la espalda, ahí se quedan los cabreos, enfados y los restos de rabia o impotencia que no pudimos drenar. Y finalmente, la zona lumbar es el lugar más propicio para guardar los miedos no superados o más profundos.

En la espalda, también podemos encontrar esas cargas que aceptamos y que no son nuestras, ésas que nos cargamos “al lomo”, por ejemplo las que recibimos de nuestra familia o en nuestro trabajo y tácitamente aceptamos llevar. Se podrían llamar “excesos” de responsabilidad. Estas cargas son las más difíciles de quitar porque como no son nuestras, por mucho que intentemos solucionarlas, no nos incumbe y la única manera de hacerlo es devolviendo a cada uno su carga y así, que cada uno solucione lo suyo. De hecho, hasta que no lo haga, le estaré quitando a esa persona su aprendizaje. En este caso, el mío propio es aprender a no querer solucionar ningún problema que no me corresponda ya que de esa manera, no estoy ayudando a nadie. De un lado, no permito que avance la persona y por el otro, a mí, esa carga me está destrozando la espalda por un exceso de peso.

No existe ninguna carga que con un toque de lágrimas, gritos, o fuertes sacudidas se resista. Todo es cuestión de tomar el tiempo para permitir que se exprese lo que se encuentra ahí en nuestro cuerpo, tal cual, y ¡como nuevos!

La espalda es como una mochila donde solemos llevar un poco de todo, la mayoría de ello ya casi totalmente obsoleto. Es como si hubiéramos ido guardando cosas en un bolso toda la vida y nunca nos hubiéramos parado a vaciarlo. Así está nuestra espalda.

 

Centro IndigoCaderas, Piernas y Pies

Representan nuestra manera de movernos por la vida. Son los que permiten el movimiento y gracias a ellos, podemos avanzar, también progresar en la vida.

La cadera nos permite elegir la dirección hacia dónde dirigirnos. Cuando se produce un cambio de dirección en la vida, la cadera será la primera en ser solicitada y de su flexibilidad dependerá de cómo nos tomemos esos cambios.

Las piernas representan nuestra manera de “andar” por la vida. Si vamos muy deprisa, o con miedo o indecisión, frenando o queriendo acelerar el ritmo vital…  Todo eso se verá en las piernas y en las rodillas que son el elemento clave para ir avanzando o no en la vida.

Los pies pueden contar muchísimo sobre una persona. Aparte de que el cuerpo entero está representado en la planta del pie, con todos sus órganos vitales, columna, etc. como bien lo aplica la Reflexología Podal, también nos dirán si nos gusta el camino que estamos andando o no.

 

 

Centro IndigoBrazos y Manos

Los brazos es el medio gracias al cual podemos interactuar con el mundo. A través de los brazos y con ese instrumento tan maravilloso que son las manos, damos o recibimos. En regla general, la mano izquierda recibe y la mano derecha da. Es difícil encontrar personas que saben manejar estos dos aspectos de manera equilibrada. Y por eso, el flujo a veces se bloquea. Se dice que dar y recibir es lo mismo. Así que si eres una persona que siempre da, por muy bonito y generoso que eso parezca, para la Naturaleza existe un desequilibrio y puede causarte problemas. Lo contrario también ocurre. El aprendizaje es ejercitarse a hacer las dos cosas. No bloquear ninguna de las dos corrientes: saber cuándo dar y también saber cuándo recibir y al revés.

Los brazos representan la acción. Cuando hay problemas en los brazos, siempre habrá que mirar a qué nivel falla tu grado de acción en la vida. Al igual que las piernas, si nos refrenamos o nos pasamos actuando, todo eso se verá en los brazos, codos y manos.

A veces, no es que no queramos emprender cosas en la vida sino que simplemente, no nos atrevemos, o le damos demasiadas vueltas a la cabeza y nunca empezamos, o sencillamente, no sabemos lo que nos gusta realmente y por eso, no hacemos nada. Todo aquello bloquea nuestra energía y a la larga, causa problemas. La solución que propongo para cualquiera de estos bloqueos es conectar con nuestro corazón. Por una razón o la otra, la única manera de encontrar solución a estos tres problemas reside ahí. Los brazos no pueden dar ni recibir si nuestro corazón no está abierto.

 

Centro Indigo ElcheCuello, Cara, Nuca

En nuestra anatomía, es la parte donde reside nuestra mente y el sistema nervioso central. También es la central donde se reciben los estímulos de los sentidos del oído, olfato y vista. En esta sociedad donde recibimos un bombardeo constante de estímulos, no es necesario explicar  por qué es la parte de nuestro cuerpo que más se arruga. El cerebro es como un ordenador del cual entran y salen cientos de órdenes y señales cada segundo. Cada señal se emite a través de una pequeña descarga eléctrica. Así funciona nuestro sistema nervioso. Yo diré que la cabeza es la parte donde desgraciadamente tenemos siempre más tensión en todo el cuerpo.

Cualquier ejercicio para relajar la mente será beneficioso y dará una sensación de bienestar inmediato. Un buen ejercicio es llevar la atención a otra parte del cuerpo, por ejemplo, hacer respiraciones abdominales. O poner las manos en cualquier otra parte del cuerpo y sentir nuestra presencia ahí.

Incluso sin recibir ningún masaje, podréis sentir como la cara, el cuello y la nuca se relajan. Sólo llevando la atención hacia algún lugar del resto del cuerpo. Cuánto más alejado de la cara, mayor efecto. A veces, lo que más relaja el cuello es un buen masaje de pies.

Por todo aquello, los problemas de cuello, mandíbula, tortícolis, neuralgias temporales, frontales, migrañas, etc. normalmente pueden mejorar muchísimo sabiendo cómo funciona el sistema nervioso y aprender a tratar correctamente con la mente. En mi opinión, los intentos actuales de poner remedio a estos problemas no se verán recompensados hasta que no se logre  plantear el problema desde otro lugar del cual se ha originado. En otras palabras, los problemas de la mente no se pueden solucionar desde la mente. Hay que plantearse mirarla desde otro lugar para recibir otra perspectiva.

Estas son las líneas generales de las cuales podemos sacar alguna orientación cuando tenemos un problema localizado en alguna parte del cuerpo. Pero en realidad, cada persona es un mundo y hay que considerar cada caso en particular como si nos pusiéramos a explorar un universo único e irrepetible, que es lo que representa cada ser humano. Estos masajes, aparte de aportar mejoras y beneficios físicos innegables, también dan muchísima información sobre uno mismo, lo que es de gran valor a la hora de desarrollarnos como persona y conseguir una vida más plena y satisfactoria.

“El sanador no sana; el paciente se sana a si mismo. Todo lo que hace el sanador es guiar al paciente para que logre recuperarse. Por eso, el sanador es básicamente humilde.” ~ Wataru Ohashi